Amos Ben
Cuando el director de torneos le indica a un jugador la mesa y asiento que le corresponde, el jugador inocentemente pregunta. ¿dónde queda esa mesa? en aquella al lado de Amos Ben. Se produce un silencio sepulcral y un signo de angustia en el rostro de aquel pececillo que quería nadar entre los corales del poker. Algunos sienten que el significado de su nombre en Hebreo no es tan acertado “Dios me ha sostenido”, algunos lo interpretan como “Dios me ha jodido” porque estaré en la mesa con el Profeta del Poker. Su imagen es dura y seria. Sólo basta que hagas una acción para que te pregunte ¿estas seguro? y la barbilla de aquel pececillo clama clemencia y sólo quiere foldear y nadar rápido a una esquina de la pecera.
Fuera de broma Amos Ben, es en mi opinión, el jugador más alegre y simpático del circuito nacional. Con mucha bondad, su llegada a una mesa de poker se convierte en la luz que ilumina la fiesta del poker, la que convierte el torneo en el más entretenido, con más risas, bromas y sarcarmos, jajaja. Es querido y muy respetado en los circuitos internacionales. Tiene una trayectoria increíble que lo hace merecedor del lugar que posee en el mundo del poker. Es franco, directo, un verdadero “DogLover”, un amigo entrañable.





