El Fiscal Nacional y la SCJ firman convenio de intercambio de información para denuncias y a investigaciones por los delitos de explotación ilegal de juegos de azar
El Fiscal Nacional, Jorge Abbott Charme y la Superintendenta de Casinos de Juego, Vivien Villagrán Acuña, firmaron un convenio de colaboración, que permitirá desarrollar proyectos para el intercambio permanente y seguro de información y la capacitación de funcionarios de ambas instituciones.
El convenio fue suscrito en consideración al principio de colaboración que debe caracterizar las relaciones entre los distintos organismos que desarrollan funciones públicas, así como en el cumplimiento de sus misiones y objetivos interinstitucionales, estableciendo además la posibilidad de intercambiar buenas prácticas en materia de investigación patrimonial y la generación y tratamiento de bases de datos y sistemas desarrollados en sus respectivos ámbitos de competencia.
Entre las iniciativas que se presenten impulsar en el marco del acuerdo de colaboración se encuentran generar una instancia de retroalimentación, principalmente en lo que respecta a denuncias y a investigaciones formalizadas por los delitos asociados a la explotación ilegal de juegos de azar, fraudes en el desarrollo de los juegos o infracción a los reglamentos en materia de juegos o diversiones dentro de las poblaciones, entre otros, de acuerdo con lo establecido en el Código Penal.

Se debe recordar, que el principal objeto de orden es el universo de locales comerciales, que poseen maquinas de azar y que operan ilegalmente como casinos, pero el vacío legal existente en este marco y al poseer patente municipal, ha obligado a tener que buscar la forma de gradualmente revertir el mal manejo del marco legal.
La falta de conocimiento y definición de las autoridades de que es un juego de azar, destreza y deporte mental, es el verdadero dolor de cabeza para las autoridades para perseguir la responsabilidad penal. lo cierto es que hoy existen mas de 31 mil locales de maquinas de casino abiertas al público. Desde menores de edad, policías y dueñas de casa juegan sin saber si al final es delito o no.





